Fashionista & The City

"A una fiesta no se va còmoda, se va espectacular"; Alaska

Thursday, May 31, 2007

Mod



El estilo Mod pasa por un revival por estos días. No solo por el movimiento melómano de la música británica, sino por su estilo como cultura urbana. Recordé la terrible "anécdota", por no decir la patética situación de Ximena, una "Productora de moda y estilo & make up art", como se auto definía. Años atrás, cuando organizaban el lanzamiento de una revista de música, donde ella era la encargada de producir la imagen del staff editorial. Uno de ellos, le explicó que prefería el estilo Mod, a lo cual ella mencionó: "ah!, Mod... Depeche Mode!", después de esta frase célebre, que provocó algo así como sacado de madre al periodista, prefirió encargarse él de su look. Para que no hayan otras Ximenas en cuestión que anden pasando vergüenzas o haciendo el ridículo acá va la información de este movimiento británico que se ha convertido en una tribu urbana en nuestra ciudad. Adopatada por adolescentes alternativos y adultos melómanos.
El movimiento surge en 1958 en los círculos juveniles relacionados con la sastrería. Obsecionados con la moda y los estilos modern jazz y rhythm and blues. Algunos iconos de su cultura fueron el pop art, la nouvelle vague francesa y la filosofía existencialista.
Era común verlos montados en las míticas scooters, cómo olvidar las Lambretta y Vespa,escuchaban a The Who y The Faces, su musa era Twiggy. Se puede ver la vida de la época, desde el punto de vista de un mod en la película Quadrophenia.
En los 90 surge el Britpop, absolutamente influenciado por el mod, este ha sido el encargado de absorver a las nuevas generaciones, así lo que nació como una minoría underground se puede observar como un estilo casi generacional.
Se caracterizaban por su individualismo, elegancia, por las ganas de destacar. Su preocupación estética era extrema, nada quedaba al azar. Su pelo era de estilo College boy en los hombre, y a lo Garçon en las chicas, lo más liso posible, peinado desde el centro de la cabeza y con flequillo. La ropa entallada era un punto en común, jerseys y solapas estrechas eran usadas por los hombres, mientras las mujeres vestían chaquetas cortas con rebecas (pretinas) de punto, las preferidas de la época eran las sin mangas. Los Levi`s 501 entallados hacían furor entre los chicos, al igual que en las chicas las faldas rectas A-Line, jamás a menos de 8cms bajo la rodilla, ellas nunca vistieron mini falda. El calzado también era fundamental, mocasines y zapatos de bolos, para ellos, y zapatos planos, con punta redonda para ellas. Su estética se complementaba con corbatas y foulard, en el caso de los chicos. El maquillaje para ellas era una expresión más de su estilo, no usaban nada en los labios, fijando la atención en los ojos. Exageraban el negro, usaban pestañas postizas y el blanco era el tono usado de base `para el rostro. Actualmante el estilo Mod no sólo se ha tomado la escena musical con innumerables bandas que han ido surgiendo. También se ha tomado las pasarelas y la calle. El hecho de que el estilo naciera de melómanos obesionados por la moda a fines de la década de los 50, jamás ha logrado separar estos dos ámbitos, lo que lleva a músicos siempre a preferir este estilo si desean proyectar un concepto elegante, de admiración y glamour, tanto desde el punto de vista estético como el musical.
En el video de la chilena Nicole, Veneno, notamos esa imagen vintage, donde ella surge como la típica chica garçon, de vestido recto, straples, entallado, bajo la rodilla, zapatos redondos y ojos oscuros. El esfumado en los párpados es la nueva expresión estética del existencialismo.


Un favor estético, para todos aquellos que prefieren el estilo vintage, recuerden que este movimiento destaca por su elegancia, no por el exceso ni el desgaste, así que si buscan en la ropa usada, para tratar de lograr un look más genuino, háganlo en las tiendas de mayor prestigio o de mejor calidad.

Y recuerden Mod, viene de modern, NO de Depeche Mode.

Wednesday, May 16, 2007

Instrucciones de uso



Tengo un amigo que devora revistas, lee demasiadas cosas a la vez, después de una GQ completa relata: “lo único que me quedó es que más vale un miembro pequeño en un D&G, que uno bien dotado en un slip ordinario”. Luego de semejante comentario no pude evitar raptarme la revista en cuestión. La cita a la que hacía alusión mi amigo, era de una columna de Salma de Nora, titulada “Slip: instrucciones de uso”, de la revista GQ española, n119.
Dentro de esta columna se preguntaba: ¿Cuántas mujeres no se han parado a apreciar lo que tienen delante al dejar en paños menores a algún amante?. Cuya respuesta podría ser “todas”, desde la pudorosa que mira de reojo, hasta la osada que mira con descaro. “Y es que a vuestro encanto, además de llevarlo limpito y arregladito, tenéis que vestirlo adecuadamente, sobre todo ahora, en invierno, para que el tema no encoja”, escribía Salma.

La verdad es, que ya es hora de que ellos también se preocupen. Uno se mata en el gimnasio para no tener celulitis, se llena de cremas reafirmantes y sostiene una ingesta excesiva de agua para eliminar toxinas. Todo para unos buenos glúteos, más el gasto en lencería. Rutina para mantenerlos contentos a ellos. Y ellos? No es mucho pedirles que inviertan en buenos calzoncillos, no?

La recomendación dice que los de mejor calce son los modelos tipo boxer, los cortos le calzan bien a todos. También los slip con refuerzo, de pretina ancha y rebajados (para estos hay que recurrir a una rutina femenina que les causará gran dolor, pero los hará menos grotescos). Nada de lycras, cuero o algún fetiche sadomaso. Los de algodón elasticado son los mejores, pero ojo, deben ser de buena calidad, para impedir que se suelten al poco uso.
Las opciones van a depender del alcance económico. Buenas alternativas son, los diseños de la colección de Americanino, con rayas de colores, es perfecta. Además de su excelente calce, son lindos y levantan todo a su lugar.
Para aquellos que prefieren el look tipo vintage, olviden los slip en tonos deslavados como el amarillo pato o el celeste, por favor, jamás les maten las pasiones a sus parejas con estos,a no ser que quieran ahuyentar a alguien,de seguro les resulta. Para los que prefieren este look, tipo sesentero, está la colección de calzoncillos Calvin Klein. Los puedes encontrar en colores tierra y estampados con greca, tipo retro. No hay que olvidar los clásicos Calvin Klein, en blanco y negro, cortos y largos.
Para los con poder adquisitivo hay Gucci. Tal vez un exceso que solo Juanito puede darse. Para otros estilosos y una billetera potente, D&G.
Los boxer sueltos, son para los adolescentes. Con monitos y frases lúdicas. A una mujer adulta, no la convencerá una frase, ni la engañará un dibujito, así que a invertir se ha dicho.

Zapatos



Los zapatos suelen ser uno de los objetos de deseo clásicos de las mujeres, y los tacos el fetiche preferido de los hombres.

Tal es la importancia de un buen calzado, que diseñadores de zapatos se han convertido en celebridades, y sus marcas en iconos de la moda. Ejemplos clásicos son Ferragamo y Tod’s, pero sin duda son otros los que causan obsesión: Jimmy Choo y Manolo Blahnik, cómo no mencionar a este último, después de aparecer tantas veces citado en la serie Sex & the city. Alguna vez leí que se nombraba tanto, que si alguien veía la serie por primera vez, podría pensar que era otro personaje de la historia.

Un par de Manolos cuesta por lo menos 500 dólares. Además de la obsesión por ellos de Sara Jessica Parker, ha logrado sacar comentarios memorables, como el de Madonna, que dijo: “Los zapatos de Blahnik son mejores que el sexo y, además, duran más”. Anque claramente las mujeres no los compran por su resistencia, menos por su comodidad. Ya que jamás un zapato de sobre 8 centímetros de altura podrá resultar de una comodidad extrema.
A comienzos del siglo XXI, Manolo Blahnik estableció el parámetro a partir del cual se miden todos los demás zapatos. Lo que los destaca es su extrema sensualidad. En una entrevista a una joven instructora de yoga en uno de los ashrams de moda en New York, dijo: “si no ve a Dios cuando usa un par de zapatos de Manolo Blahnik, entonces no ha mirado bien o no tiene el dinero para costearlos”.


Sin duda Blahnik ha exacerbado la sensualidad de los tacos altos. Pero al hablar de tacos altos, no podemos dejar de destacar a Vivienne Westwood, quien logró derribar a Naomí Campbell en 1993, sobre la pasarela, al hacerla desfilar con unos zapatos de 25 centímetros de alto.

Los tacos altos siempre han causado controversia. En el siglo XV en el parlamento británico se dictaminó una ley, que castigaba con las penas que se imponían a las brujas, a las mujeres que convencieran a sus parejas de casarse con ellas al “explotar” el poder de los zapatos de taco. Es que sin duda, los tacos enfatizan las curvas femeninas. Hacen balancear las caderas, sobresalir los pechos y el trasero. Estilizan las piernas, endurecen los músculos, afinan las pantorillas y los tobillos. Sin mencionar que en toda película porno, la estrella lleva tacos. En las de acción, ellas corren sobre tacos altos y en otras como “Mujer soltera busca”, el taco es un arma letal. Cómo olvidar la escena en donde Jennifer Jason Leigh le clava el taco del zapato, al novio de la protagonista, Bridget Fonda. Es así como se construyen mitos y obsesiones alrededor de los zapatos de taco.

En Chile, por estos tiempos tenemos nuestro propio diseñador de culto. Arturo Chiang, ex diseñador de Nine West, posee una boutique en Nueva Costanera 3766, donde vende sus diseños exclusivos. Sus zapatos son de un calce cómodo, diseños de moda y tendencias actuales. Sus costos no son altos, hablando de diseños de autor. Desde $65,000, puedes encontrar un par. Mis preferidos, aquellos que recuerden a Betty Boop. Y a pesar de estar en pleno invierno, para la noche lo que se lleva son los zapatos “piccola apertura”, que dejan ver la punta de los pies. Con un toque glam; flores de piel, estampados exóticos o pedrería Swarovsky.

Tuesday, May 08, 2007

Estilo


Al parecer es de lo que más carecemos a la hora de salir de juerga.
Tengo una amiga, que siempre se queja de que nadie se saca los jeans, sea para donde vayan.
Tal vez yo soy una de esas. Pero tengo claro que camiseta de algodón, zapatillas y jeans rectos de estilosos no tienen nada. A no ser que sea un Dolce, una Custo y unas All Star.

El sábado pasado fui a un lugar enorme, con más de 5 ambientes, todo tipo de música, 3 escenarios, realmente gigantesco. Con tanto lugar disponible, entraban y entraban personas.
No sé si sea porque en su mayoría era un público universitario, o porque es una ciudad “bohemia” que lucían tan desastrosos. Pero claramente yo con mi falda de terciopelo, camiseta de encaje y botas italianas, no era normal, no sé si destacaba o sobraba, pero todos los que me topé se dieron cuenta que de ahí, yo no era.

El gran problema que tienen los universitarios, muchas veces es la plata. No hay plata para gastársela en trapos, dicen. Pero eso es eufemismo, porque al parecer solo compran trapos. Muy distante de estilos, no vi chicos con look gótico, hip hoperos ni blink - blink que hicieran honor a una tribu urbana. Estos eran de la masa. De esa sin identidad. Que trata de no sobresalir y a quien lo hace lo aplastan. Creando personalidades reprimidas que cuando llegan a los treinta ya creen ridículo e innecesario preocuparse de una buena imagen. O peor aún, se desatan a los 40, mucha cirugía, harta mini y el dorado en exceso.

Tal vez por eso series como Sex & the city, fuero tan exitosas. Acaso no es un lujo ver a 4 chicas guapas, vestidas para matar, cada una con su estilo, sin dejar de lado ningún detalle y, que pareciera natural?.

Entrevistando a un Diseñador de vestuario masculino, me decía: “La moda en Chile es cobarde, se validan a través del otro”. Quizás esa sea la respuesta de encontrarme con tanta persona mal vestida. Si uno se sale del prototipo se siente anulado por las miradas del resto. Esa es la razón porque en lugares como Blondie, la gente se relaja, saca de su armario sus mejores atuendos, para su estilo, su tribu. O en lugares como El Dominga o el Opera, quien va, sabe que si su atuendo es despampanate y derrocha estilo, nadie la mirará extraña. Pareciendo un desfile, una pasarela urbana. Para muchos en extremo banal, pero si lo miran desde el lado positivo, creánme que con ese look su auto estima está por las nubes. El hecho es, es necesario asistir a lugares de moda para preocuparse de la imagen, o hay que tratar de practicarlo más, hasta que salga natural?.

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